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martes, 12 de junio de 2012

Viernes & Los Robinsones. Maqueta (1987)

Viernes & Los Robinsones fueron el origen de Cosecha Roja, en agosto de 1987 grabaron su única maqueta de cinco canciones que desde hoy queda a vuestra disposición en el bandcamp de Cosecha Roja.


viernes, 21 de octubre de 2011

Viernes & Los Robinsones (Bye bye Rock Club) II

Otro vídeo de la fiesta "Bye bye Rock Club".

*AVISO IMPORTANTE: Para escuchar bien estos reproductores apaga el que está situado en la columna izquierda.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Viernes & Los Robinsones (Bye bye Rock Club)


El pasado 1 de octubre fue la fiesta de despedida del Rock Club (Bye bye Rock Club) y Viernes & Los Robinsones (Labra "Viernes", Arturo Mosquera "Chapi", Carlos Rego, Javier Doforno y Antonio "Amadís") se reunieron 25 años después para tocar tan sólo 3 canciones en dicha fiesta.

La canción del vídeo es "Barbaña surf", la calidad no es muy buena pero da fe de tan inesperada reunión.

*AVISO IMPORTANTE: Para escuchar bien estos reproductores apaga el que está situado en la columna izquierda.

martes, 4 de octubre de 2011

Bye bye Rock Club (1-10-2011)


A BIG HAND FOR THE MAN

Con un Rock Club atestado de música, sudor y amigos, como tenía que ser, la fiesta de despedida comenzó a la hora de los pinchos con la clásica empanada de todas las celebraciones para enseguida dar paso al escenario, que fue tomado por la energía y poderío de The Electric Tools y el vendaval de Suzy y los Quattro. Poco después llegó la hora de Labra, The Man, cuya aparición pretendía ser una sorpresa aunque ya se había corrido la voz como la pólvora. Viernes fue llevado en volandas hasta el escenario, como James Brown en medio de los gritos de sus fans, ataviado con calzones de boxeo y cubierto con un batín blanco inmaculado. Ya lo esperaban sus Robinsones, con el bombardero Chapi en la retaguardia, de vuelta del pasado y preparado para repartir. Labra cantó tres de aquellas canciones de juventud, de cuando el Rock Club no era ni siquiera un proyecto: Contrabandeando, primera y única muestra de narco rock de las Rías Baixas; la psicodélica No puedo volver, con su título convertido en más que apropiada ironía para la ocasión y, finalmente, Barbaña Surf, el himno punk de poco más de un minuto con el que Labra demostró, veinticinco años después, que no ha dejado de ser una estrella del rock.

La fiesta siguió creciendo con los aires country de Os Anais y con la superbanda Os Eruditos, extensa selección de estrellas locales que fueron desgranando grandes éxitos uno tras otro hasta la épica Love is in the air, que puso el punto final a la música en directo en el Rock Club. Después de una pausa, algunos volvimos a bajar por última vez las escaleras para tomar la última copa, para escuchar a los DJs, para intentar el último baile deslavazado y echar las últimas risas. Entonces, en algún momento en que la larga noche del 1 de Octubre de 2011 ya se mezclaba con la jodida luz del día siguiente, fue cuando el Gran Ojo en Llamas se apagó para siempre.

Javier Doforno
(3-10-2011)

Fotografías Eva Domínguez y Miguel Ángel Viteri (Mitxel)

viernes, 8 de octubre de 2010

“Viernes & los Robinsones”, La Región (15-12-87)


El 15 de Diciembre de 1987, martes para más señas, Viernes y los Robinsones copaban la contraportada del diario local La Región a su vuelta de la gira bretona. Esta es la transcripción literal de la crónica que escribió Maite Gimeno en el espacio Gentes de Orense:


"Viernes y los Robinsones", rock orensano para Europa

La popularidad de Viernes y los Robinsones ha llegado hasta la vecina Francia donde el grupo orensano ha participado en el programa “Carrefour des Regions d´Europe”. En su larga gira de actuaciones por siete ciudades de la Bretaña francesa han contactado con los grupos musicales que forman parte de la vanguardia musical europea. La cálida acogida de su música en Francia “fue una sorpresa total. Cuando terminábamos las actuaciones la gente se acercaba a decirnos que nuestros temas y nuestra música les habían gustado, que se notaba que tenemos algo, concretamente nos decían que tenemos corazón, y fuerza en la expresión de nuestras composiciones”.

Objeto de deseo

Para Viernes y los Robinsones, desde hace poco más de dos años, la música se convirtió en “ese oscuro objeto de deseo”, y ya entonces, sin apenas conocimientos musicales, acariciaban la idea de convertirse en un grupo con “fama y dinero”.

Del grupo inicial formado hace dos años para participar en el ¡Uf que noche!, tan sólo quedan Labrador y Carlos. “Entonces habíamos pensado hacer una revista para el festival porque en principio era una movida de grupos y de ambientillo marginal de publicaciones y fanzines” apunta "el negro”, "decidimos formar el grupo un mes antes. Fue una experiencia interesante. No teníamos ni idea de música ninguno. Nociones musicales ninguna”.

Labrador Musquiños, “el negro”, de 25 años de edad, es la voz del grupo y también toca la armónica; Moncho “Dib”, de 30 años, se ocupa de la guitarra; Antonio Rodríguez, “Amadís”, tiene 20 años y toca el bajo; Fernando Risco, “Indio”, a sus 21 años es el batería del grupo; y Carlos Rego, “Paco”, de 22 años, se encarga de las voces y la guitarra rítmica. Todos ellos han decidido apostar por la música y aunque todavía su caballo no ha pasado de la línea de salida, sí permanecen alerta al sonido del pistoletazo de partida. De momento se revuelven en sus “cajones” con las actuaciones de Francia, y Vigo, el viernes pasado.

Moncho y Fernando son conocidos en el mundillo del rock orensano porque «ya habían militado en las filas de “Plásticos Elásticos” y “ Última Fila”».

Venganza

“Viernes y los Robinsones” no han cambiado de nombre desde su creación, aunque una de las propuestas era la de “Los hijos de puta”. A más de uno de los componentes ese título les pareció excesivo, por ello votaron en contra, “por lo salvaje y subversivo”, Al “negro” no se le ocurrió otra venganza que la de imponer el pseudónimo que utilizaba en el fanzine, que no era otro que el de “Viernes”, delante de los del resto.

En cuestiones de rock se confiesan influenciados por todo el creado entre 1960 y la década actual, “nosotros hacemos rock a secas, no nos decantamos por ninguna ola concreta, nuestras influencias son de todo tipo. Cada uno de nosotros tiene unas influencias distintas, a unos les gusta el rock y el jazz y a otros sólo el rock”.

La idea de participar en el programa francés partió de dos promotores orensanos que “habían traído a Orense a dos grupos franceses y teloneamos a “Kalashnikov”, los que se quedaron con la idea de que fuéramos a tocar a Francia porque les habíamos gustado. En principio pensamos que la cosa era una simple gira organizada por ellos y por unos amigos franceses, luego nos enteramos de que era una historia mucho más importante, porque lo del Carrefour s una movida cultural en la que participan Bretaña, Galicia y Groningen, una región de Holanda. Allí nos encontramos con el Reixa, con Rogelio Martínez, el relaciones públicas de Adolfo Domínguez, y con gente del Centro Dramático”.

En su gira, que partió de Rennes, recorrieron toda la Bretaña francesa. “Al principio nos parecía muy difícil contactar con el público; es gente más fría, más estática, y no baila tanto como aquí”, afirma "el negro”; “además los jóvenes están más controlados, no salen de noche. La gente nos decía que tenemos algo, que tenemos corazón, que llevamos fuerza dentro y a eso no están acostumbrados”.

Contactos

En Francia, además de la diversión. “Viernes y los Robinsones” consiguieron entrar en contacto con los grupos que representan a la movida europea. Entre los proyectos más inmediatos está el de telonear a un grupo belga que tiene cuatro “elepés bastante conocidos”, también actuarán con la compañía francesa “Chiguagua” y con los “Rod Runners”.

Para el grupo orensano el reto mayor ahora mismo es el de “ahorrar un poco de dinero para poder grabar allí, porque allí hay mucha más movida musical y, por supuesto, muchos más medios”.

A todos los componentes de “Viernes y los Robinsones” les gustaría vivir “del rock”, sus planteamientos, en principio, son lo suficientemente serios para centrar toda su actividad en el perfeccionamiento musical del grupo. “Nosotros no queremos la gloria, lo que de verdad nos interesa es el dinero, la fama nos da igual”.

Por el momento han alquilado un local, conjuntamente con el grupo “Abuña Jazz”, cuyo alquiler les cuesta 10 mil pesetas mensuales, donde ensayan dos horas o tres diarias, “depende de si tenemos alguna actuación cercana”.

Iniciativa

Una de las mejores impresiones recibidas en la gira francesa fue “la iniciativa de los empresarios. Allí todos los cafés y pubs tenían su escenario con actuaciones diarias y a los grupos les pagan por todas las actuaciones, desde luego el apoyo de la gente de los locales hacia los grupos es envidiable”. Este tipo de iniciativas es el que echan de menos los componentes de “Viernes y los Robinsones”. En este sentido sus experiencias son bastante “decepcionantes” ya que “en las fiestas del Magosto el ayuntamiento nos contrató para actuar y todavía no nos ha pagado las 140 mil pesetas que nos prometió, y esta no es la única experiencia, algunos empresarios te avisan para actuar y luego argumentan que no ha habido caja para poder pagarnos”.

“La gente tiene miedo a que, como somos un grupo de rock, el local se les llene de delincuentes, la mentalidad no ha cambiado”, señala “el negro”. “La gente de aquí nos tenía que ayudar más, y, como mínimo, el Ayuntamiento, cuando organiza las fiestas de Orense, podía contratarnos como teloneros a grupos orensanos.”

Según confiesan los componentes de “Viernes y los Robinsones”, “entre los grupos de Orense hay muchas envidias, las relaciones son algo tirantes”.

lunes, 19 de julio de 2010

VIERNES & LOS ROBINSONES de gira por Francia (Noviembre 1987)


Día 1:
Es un día de Noviembre de 1987 a la hora en la que el sol empieza a asomar su yema allá al fondo, entre las nubes, muy cerca de Burdeos. Fernando conduce desde Ourense. Nadie duerme y nadie está callado. Todos hablan, proclaman, explican, expresan, mencionan, gritan. Es una invasión de palabras como piezas del Tetris, el videojuego soviético que está de moda. Se ensamblan unas con otras en algún lugar de la cabeza y se hacen sitio hasta la garganta, resecando la lengua mientras van saliendo de los labios hacia afuera, escupidas en racimos que se apiñan en el escaso espacio libre de la furgoneta; emergen en oleadas, por docenas, cientos, miles. Nadie es capaz de estar callado. Es lo que un neurólogo diagnosticaría como síndrome de Tourette, tics vocales severos. Pero dejémonos de médicos. Lo que hay es un grupo de amigos que se van a tocar por pueblos y ciudades de Bretaña durante diez días, formando parte del Carrefour des Regions D´Europe, una reunión intercultural de Bretaña, Groninguen y Galicia. Viernes y Los Robinsones se van de gira. Esa es la pura realidad. Como para estar callados.


Día 2:
Ya están en Bretaña. Ya han visto a Martin, uno de los catalizadores de esta aventura al que conocen desde su visita a Ourense con Kalashnikov, a los que telonearon en la Casa da Xuventude. Hoy tocan en Langolen, cerca de Quimper, con Dominic Sonic, el nuevo grupo de Martin y con Apiie Albert & the Doctors, con quienes compartirán alguna fecha más. Ya se ha unido a la troupe
Rafa que, según parece, ha llegado desde Niza. Por la mañana alguien preguntó, en medio del habitual amasijo de conversaciones, si antes no habían pasado un par de veces al 4L azul que llevaban delante. Cuando Fernando, que todavía no ha dejado el volante a nadie, se disponía a adelantarlo de nuevo, advirtieron una mano asomada por la ventanilla que comenzaba a hacer evidentes gestos para que se detuvieran. La misma mano que en un abrir y cerrar de ojos pegaba una sirena en el techo del 4L. Un gendarme pelirrojo con bigotillo Willy De Ville, la mano de la sirena tocando el ala de la gorra con la punta de los dedos. La vitesse. La vitesse. Sí, sí, señor gendarme, tendrán mucho cuidado con la vitesse. Y continúan viaje, hablando sin parar, por supuesto.


Día 4:
Hace frio. El primer bolo estuvo bien para romper el hielo pero el de ayer fue perfecto. Tocaron en Le Barracuda. Mucha gente; Labra inspiradísimo, incluso con las frases que chapurrea en francés (cette chanson parlé de le contrabando, cette chanson parlé de la nuit
); Moncho parece que lleva tocando con ellos desde siempre y no desde hace veinte días. Como broche de oro tocan Suzie Q, cerrando el concierto con ese puntillo macarra. Cenaron unos bocadillos de un pan desconocido que aquí llaman baguette y durmieron en el piso de arriba de la propia sala. Por la mañana on the road again dándole a la lengua, hacia Saint-Malo. Au revoir Le Barracuda, puro rock´n´roll.

Día 5: Jorge, que los acompaña desde Ourense y hace las veces de road manager, parece conocer a todo el mundo sea bretón o no. Rafa es por el estilo. Ambos se encargan más o menos de la logística y de organizar las necesidades básicas: comer, dormir, etc. Los músicos sólo ponen su música. Hoy tocan en un barracón desde el que se ve el mar de Saint-Malo, un sitio perfecto para cantar ese himno a la desidia que dice:

Vo-vo-vo-voy bailando en mi tabla / haciendo surf en el Barbaña / rodeado de basura / haciendo surf yo soy feliz / en mi tabla quiero vivir / Ba-Ba-Ba-Bar-Bar-Bar-Barbaña Surf.

Beaujolais y paseos junto al mar en Saint-Malo, empapelada de carteles que anuncian por todo lo alto a Viernes et Les Robinsons. Esto sí que es vida.

Día 6: Sí, esto sí que es vida aunque siga haciendo mucho frio. Moncho, a pesar de su barba, tirita en un sofá. Han dormido en casa de unos rastafaris repleta de discos y comics y han pasado el resto del día hasta la hora del bolo sesteando, aunque sin dejar de hablar por los codos. Saben que hay que guardar un poco de fuerzas para lo que queda.

Día 7: Ayer en Fougueres, hoy en Plerin. ¿O es al revés?. En algún sitio hay una casa asombrosa en la que han pasado la noche, cuyos dueños podrían ser perfectamente Astérix y Obélix. Se empiezan a amontonar los días. Lo que sí es seguro es que mañana, fin de fiesta en la capital. Alguno ha estado perdido buena parte del día, pero están preparados.

Día 8: Rennes. Es más grande de lo que parece. Fernando y Amadís caminan sin rumbo entre muros de fábricas. Algunos duermen en casa de Martin o de algún conocido de Martin. Cuando pasan por delante del local de ensayo de Los Carayos creen oír que 091 están igualmente de gira por Francia. Rennes es un hervidero; también paran estos días por aquí los del Centro Dramático Galego. Y Reixa, Morris y Manquiña. Y claro, inevitablemente sale a relucir el gran tema de conversación cuando encuentras gallegos por el mundo adelante: que como en casa no se come en ningún lado. Morriña de empanada, pulpo y zamburiñas de la ría. Por otro lado, el concierto cumple de sobra con las expectativas. Dominic Sonic, que recuerdan vagamente a Suicide, son muy buenos y A.A. & the Doctors buenísimos, como demuestran bordando una versión del Goodnight ladies de Lou Reed, pero Viernes y Los Robinsones no les van a la zaga. De ello les quedará constancia porque alguien ha tenido la gran idea de grabar el concierto. Labra está imponente, reptando literalmente por el escenario como endemoniado mientras aúlla Esta noche voy a pasarlo bien; Moncho hace saltar chispas de su Gibson; Carlos se desgañita y reparte monumentales tajos con su mano derecha como si cortara filetes de carne cruda; Fernando y Amadís bombean y percuten sin tregua una y otra vez. Canción negra, Si llego tarde a casa, Contrabandeando, Barbaña surf. Ha quedado el pabellón bien alto. Y que nadie se vaya, todavía quedan mucha noche y mucha fiesta.

Día 9 y 10: Están charlando y tomando café. Una cristalera los separa de la calle, en donde llueve con intensidad. Esperan a Jorge. Pueden ver la furgoneta aparcada. En Rennes se rascó de la manera más tonta todo el lateral derecho y antes casi se quedan sin bajos y sin ruedas al atravesar un bordillo lleno de piedras pero lo cierto es que ha resistido bastante bien tantos kilómetros en tantos días. Jorge surge bajo la lluvia y parece mirar hacia adentro. Lo llaman a gritos, agitan los brazos pero Jorge no los ve, sólo está mirando su propio reflejo en el cristal mientras se coloca el pelo. Alguien dice, venga, vámonos antes de que se pierda. Se levantan y salen al aguacero que sigue cayendo sin piedad sobre Verín. Ya falta muy poco. Regresan cansados, felices y comenzando a poner en orden sus recuerdos. Y ahora sí, de la furgoneta se ha apoderado un plácido y rotundo silencio.

Javier Dorforno Junio 2010


*AVISO IMPORTANTE: Para escuchar bien este reproductor

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martes, 13 de abril de 2010

VIERNES & LOS ROBINSONES "en el Bogart"


Cartel de Viernes & los Robinsones de J.L. Labrador (1986)

Bogart, circa 1985-86

Aunque suene paradójico, hace veinticinco años en Ourense era mucho más fácil tocar en directo...aunque no hubiera ninguna sala que se dedicara a programar conciertos. Tocábamos en la Casa da Xuventude, tanto en la cafetería como en la sala de exposiciones de la planta baja o el Polideportivo; en un garito que había por Oira; en la Plaza Mayor por el Magosto o el Entroido; incluso en el Casablanca...

Los que hoy se pasen por el Café Central de la plaza de Paz Novoa, ni se imaginan la oscuridad de su primera etapa, cuando se llamaba Bogart. El escenario, por llamarlo de alguna manera, estaba en el mismo sitio en el que está hoy, pero entonces estaba más bajo que el resto del local, una especie de foso desde el que el público te miraba desde las alturas. En realidad, imagino que se habían apartado unas mesas para que nos colocáramos allí, porque allí nunca se había organizado ningún concierto. Si tocamos en el Bogart fue porque el disc jockey de entonces (o pinchadiscos, que lo de DJ aún no existía), era ni más ni menos que Carlos Álvarez, todavía hoy al mando de Peggy Records, la única tienda de discos de la ciudad. Carlos era uno de aquellos (escasos) adelantados que descubrieron a principios de los ochenta lo mejor del nuevo pop, y se encargaban de difundirlo entre sus cercanos. Como no nos acordábamos de cómo llegamos a tocar allí, le insistimos para que hiciera memoria:

“Los conciertos del BOGART los programé yo, que era el pincha en esos tiempos. Empezaron con Última Fila, luego vosotros, después Abuña y unos que no recuerdo como se llamaban que tenían fans y todo -eran una cosa entre Hombres G y Eskorbuto- El que cantaba es de la familia de los Rojo. Recuerdo que nadie cobró y que mi jefe Paco se quejaba de que allí nadie tomaba nada... Con Labra contacté después de veros en unas fiestas de San Francisco, tocando en Peña Trevinca. TODOS TENÍAMOS PELO Y CASI NADIE BARRIGA”.

Viernes & Los Robinsones actuación en el Bogart

Los que sonaban entre Hombres G y Eskorbuto (muy buena descripción, aunque parezca mentira), eran Undécima Advertencia, con un hit dedicado a una vaca llamada Basilia, y un himno que empezaba “Como manzanas, cago manzanas...”, y continuaba de mal en peor. Lo que yo recuerdo es que aquello estaba lleno, no hay más que ver la fotos, y además era lo normal en aquellos días, y que debía ser uno de los primeros conciertos en los que Chapi tocaba con la batería completa. La guitarra que llevo no es la mía, supongo que alguien (¿de Última Fila?), me prestaría una que se pudiera afinar. Seguro que tocamos todas aquellas canciones demenciales que pasaron a la historia sin llegar a grabarse (“Óscar”, “Si llego tarde a casa”, “Burgasville”, “Ella es insaciable” o aquella semibalada de un tipo enamorado de una monja de clausura... ¡ese Labra!), y que debíamos sonar a mil demonios desafinados.

En fin, cuando tocó Última Fila, Labra y yo subimos a cantar un “Barbara Ann” ramoniano e improvisado, y alguna más, tal vez “Twist & Shout”, como el día del concierto anti-OTAN. ¿O esto fue después? Sea como sea, fue en aquellos días cuando empezamos a tener relaciones prematrimoniales, y ya deberíais saber que esos primeros roces acabaron en boda. De hecho este mismo año estamos cumpliendo las de plata. ¡Quien nos lo iba a decir!

Carlos Rego. Abril, 2010

jueves, 14 de enero de 2010

VIERNES & LOS ROBINSONES


¡Quien nos iba a decir que veinticinco años se pasarían así de rápido! Lo mejor de Viernes y los Robinsones era el nombre y la inconsciencia. Después de escuchar el "Ayatollah" de Siniestro Total todo parecía muy fácil. ¡Que más daba si hacía tres o cuatro meses que habías cogido la guitarra! ¡Qué mas daba si el batería no había tocado una baqueta en su vida! El caso era fusilar todo lo que se podía de Ramones, Undertones, Nikis o Cramps y decir alguna barbaridad que otra. Tocar rápido para que no se notara que no sabías afinar una guitarra que en todo caso era imposible de afinar. Cantar sobre tu ciudad para llamar la atención del que pasaba por allí. Es una pena que el repertorio más demencial, el de los seis o siete primeros meses, se perdiera para siempre. Luego, con la entrada de "Amadís" y "Dofo", llegaron los arreglos y las melodías, se perdió la locura y empezó el camino que nos ha traído hasta hoy. Algunos seguimos tocando. Otros, como Labra, organizando los mejores conciertos de la ciudad en el Rock Club. A veces creo que todavía queda algo de aquella inconsciencia juvenil, y que eso es precisamente lo que, después de tantos años, nos hace seguir perdiendo el tiempo con guitarras y canciones.

* * *

PRIMAVERA 1985: José Luis Labrador, Arturo Mosquera "Chapi", Tono Arias y Carlos Rego deciden no seguir intentando sacar el fanzine que tenían pensado y se pasan al excitante mundo de la música. Sólo Carlos y Tono tienen una mínima idea (menos que mínima para ser exactos) de como tocar bajo y guitarra respectivamente. "Chapi" coge unas baquetas por primera vez en su vida y Labrador ("Viernes" a partir de ahora) grita cuanto puede. Por cierto Labrador fue el autor del primer fanzine orensano "Macanote", allá por el 83-84.

J. L. Labrador "Viernes", Carlos Rego, Toño Arias y Arturo Mosquera "Chapi"

24-MAYO-85: Presentación mundial en un macro-festival de grupos orensanos llamado "Uf, que noche". Tocan, es un decir, a las seis de la mañana y sorprenden a todos los allí presentes ("que poca vergüenza tienen") con guitarra y bajo desafinados y una batería que constaba de una caja y dos platos.

INVIERNO 85: Tocan donde les dejan, casi en ningún sitio, y llegan a hacerlo en la cárcel de Orense. "Chapi" añade el bombo a su primitiva caja y todo suena algo, un poco mejor; algo así como un mal cruce entre los primeros Ramones y los Cramps.

ENERO / SEPTIEMBRE 86: Continuo peregrinar de locales hasta dar con un sótano maloliente (no es ninguna exageración: cuando en el piso de arriba hacían sus necesidades había que salir de allí). Tono deja el bajo por la fotografía y es sustituido por Antonio Page "Amadís", de "Última Fila". También de este grupo, casi disuelto por entonces, llega Javier Doforno "Dofo" que se encarga de la guitarra solista. De esta época data una versión primitiva de "No puedo volver".

12-OCTUBRE-86: Debut de la nueva formación en la Casa de la Juventud. Curiosamente, en este concierto Fernando Risco, futuro batería del grupo, sustituye a un "Chapi" momentáneamente lesionado. Por primera vez el grupo suena a eso, a grupo.

"Amadís", J. L. Labrador "Viernes", Fernando Risco, Carlos Rego y "Dofo"

OCTUBRE 86 / JULIO 87: Más cambios de local, más ensayos y más conciertos, pero tampoco demasiados, no vayáis a creer. A destacar la primera salida fuera de la provincia de Orense, a una discoteca de Lugo, en la que el dueño les corta el sonido antes de acabar.

AGOSTO / SEPTIEMBRE 87: Meses de mucho movimiento. En agosto se graba la única maqueta en estudio del grupo. A los controles está Moncho Lusquiños, otro futuro miembro, y en una canción Risco a la batería, que en septiembre sustituiría definitivamente a "Chapi", el cual se aleja completamente del mundo musical para dedicarse a la abogacía. El sonido del grupo es mucho más limpio y se mueve entre el rockabilly, el r´n´b, el pop y la aceleración del punk a los Ramones o Clash, ambos versioneados.

NOVIEMBRE 87: "Viernes y los Robinsones" tocan techo. Del 20 al 30 de este mes se van a Rennes (Francia) con motivo de un encuentro cultural de tres regiones europeas, Galicia, Bretaña y Groningue (Holanda). Seis conciertos en diez días de buena vida en la carretera que todavía hoy recuerdan con nostalgia. "Dofo" no quiso viajar y fue sustituido por Moncho Lusquiños, experimentando guitarra que se acopla perfectamente al grupo a pesar del poco tiempo de ensayo, quince días, como puede comprobarse en una grabación de un concierto francés que sirvió de segunda maqueta del grupo.

Comentario sobre "Viernes y Los Robinsones" publicado en Agosto de 1988

DICIEMBRE 87 / MARZO 88: A pesar de que a la vuelta de Francia todo parece ir sobre ruedas (algunos conciertos, buenas críticas a la maqueta), paulatinamente se va dejando de ensayar, por razones que no vienen al caso y no caben en estos papeles, hasta que en Abril el grupo se va al garete definitivamente. Paradojicamente, el grupo nunca había sonado tan bien como en su última actuación en el pub Casablanca, ante un puñado de fieles seguidores y la indiferencia de la clientela habitual del local, nido de "gente guapa". "¿Qué esperas de mí?" sonó por primera vez en aquel concierto.

Carlos Rego, 1990

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martes, 12 de enero de 2010

CONCIERTO ANTI OTAN (8 de marzo de 1986)


Última Fila en el concierto Anti OTAN

Ni Viernes y los Robinsones ni Última Fila se distinguían por sus letras "comprometidas". Sin embargo, la gran movilización por el no en el referéndum sobre la entrada de España en la OTAN, aquella tomadura de pelo de Felipe González y sus muchachos, consiguió movilizar a una gran cantidad de gente que se veía defraudada por los cambios de opinión del gobierno socialista. Quizá fue el gran momento del famoso desencanto, pero para nosotros también tiene una gran significación histórica. Aunque cada grupo tocó por su cuenta, al final de la actuación de Última Fila José Luis Labrador, en aquella época "Viernes", y Carlos Rego saltaron al escenario para entonar un "Twist & Shout" en el que los coros del estribillo se transformaban en un apropiado "Fuera de la OTAN". Es verdad que políticamente no sirvió de nada, pero para nosotros fue el principio de una relación que dura hasta hoy.

Labrador "Viernes" y Carlos Rego saltaron al escenario para entonar "Twist & Shout"