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jueves, 14 de enero de 2010

ÚLTIMA FILA: Concierto I.E.S. El Puente (28-1-84)


Paco:

El paso del tiempo suele borrar, o en el mejor de los casos, confundir los recuerdos vividos por diferentes personas en las mismas coordenadas espacio-tiempo. Aún el otro día algunos miembros de
Burgas Beat no recordaban si tocábamos o no con teclados en Última Fila. Sin embargo aquel concierto que dimos en el Instituto del Puente por la festividad de Santo Tomás de Aquino lo recuerdo de manera diáfana por muchos motivos. Fue el primer concierto que dimos con la formación de quinteto, ya que habíamos dado otro en el mismo escenario pero siendo aún cuatro, dado que Dis aún no se había incorporado (aprovecho para darle las gracias a Charly "Suave" por haberle dejado su bajo Fender y el amplificador a cuatro mocosos de 17 años que no conocía de nada). Lo recuerdo también porque aquel día estrenamos el nombre de "Última Fila" (Dofo brillante, como siempre), que venía a sustituir el filosófico "Demiurgo". Lo recuerdo por el fiestorro y baño de minimultitud (básicamente compañeros y compañeras de clase) que nos dimos al acabar en Niton's. Pero sobre todo lo recuerdo porque supuso nuestra particular catarsis de todo lo que habíamos estado escuchando hasta entonces (la mitad del repertorio de aquella noche no volvió a ser tocado), para echarnos en brazos de The Clash, Lords of the New Church, The Jam, etc... y, faltaría más, de "La Movida".

Dofo:

Enero 1984. El primer concierto, qué sorpresa, en aquellos años de primeras cosas importantes: el primer beso, el primer amor, el primer desengaño (
mmmm...).

Y yo me pregunto:
¿Cómo es posible que un grupo haga sonar en un mismo concierto a
Pink Floyd, Leño, Os Resentidos, The Clash, Derribos Arias, Beatles y otras canciones compuestas por casi todos los miembros del grupo?
¿
Javi Risco y Amadís llamaron a Santi, Dofo y Paco para fundar Última Fila, o fue al revés?
¿Porqué si ahora soy una persona tan distinta a aquel imberbe
hiperactivo sigo subiéndome a un escenario siempre que tengo ocasión?
¿Esta grabación es la que llevamos al programa de radio
No pillo vena, en dónde Marcos y Perico nos hicieron nuestra primera entrevista?
¿Me recordará ella como yo la recuerdo?
¿
Verdaderamente canto tan mal o aquello era a propósito?
¿Que pensarían nuestros amigos
heavys y sinfónicos de todo aquello?
¿En qué momento dejamos de tocar con instrumentos prestados (gracias
Charly por ir a vernos y por el bajo y el ampli, al final te lo devolvimos sano y salvo a pesar de las cervezas que creíste ver apoyadas en el cabezal)?
¿Cómo es posible que pudiésemos vivir sin teléfono móvil?

El pasado y sus
preguntitas...

Amadís:

En mi opinión pienso que ese día de nuestro primer concierto con
Última Fila le perdimos la vergüenza a todo lo que de subir a un escenario se tratase, pues ver como canción tras canción el teatro del instituto se iba quedando cada vez más vacío hace que te preguntes: “¿será la hora de la merienda?...”

Y para que vosotros no os vayáis como aquel día, sólo os dejamos de una cinta de casi una hora, cuatro canciones “como prueba de que lo que aquí se cuenta no solamente es cierto sino que también es verdad” y son: una canción de
Dofo “Insomnio”, una de Os resentidos Alcohólica de supermercado” y dos de The Clash “la policía me persigue” y Should i stay or sould i go.

*Aviso a navegantes “el sonido es absolutamente
maquetero, pero es lo que hay”.

Paco, Dofo, Amadís, octubre 2009


*AVISO IMPORTANTE: Para escuchar bien este reproductor

apaga el que está situado en la columna izquierda.

miércoles, 13 de enero de 2010

ÚLTIMA FILA: La primera maqueta


Amadís:

“Buscando en el baúl de los recuerdos, cualquier tiempo pasado me parece mejor...”. Mejor lo que se dice mejor no se yo..., pero cuando Paco nos comento que buscando en su “baúl de los recuerdos...” había encontrado dos cintas de Últma Fila nos llevamos un alegrón de muy señor mío. Pues eran grabaciones que todos dábamos por perdidas, una de las cintas es de un concierto y otra, la que aquí nos ocupa, la vamos a considerar como nuestra primera maqueta, grabada a finales de 1983 o principios de 1984, con lo que tiene la friolera de 25 años.


Recuerdo que armados con el cuatro pistas del director de la rondalla escolar en la que tocaban Dofo, Paco y Santi, unos micros y una pequeña mesa de mezclas nos fuimos al chalet de la directora del colegio de los susodichos y en un amplio salón grabamos estas cuatro canciones, tres de Dofo: “
Insomnio”, “Paz interior” y “Chicago” y una de Santi: “Invasión nuclear”, en la que Paco se hace con las riendas del bajo pues Amadís no se sabía el tema “casi me costo el puesto, ¡¡¡pobre de mi!!!”.

Última Fila en plena actuación (sala Vanessa)

Dofo:


Me estoy imaginando la escena. Nuestro querido Sir Paco, transmutado por unos instantes en insigne arqueólogo, descubre en una caja perdida en algún lugar perdido dos indómitas grabaciones (una maqueta jurásica con 4 canciones y la grabación de un más que ecléctico concierto en el Instituto Blanco Amor) que demuestran definitivamente la existencia de nuestro Shambala, de nuestro Shangri–La particular, nuestro Universo Paralelo al que llamamos Última Fila y del que, hasta ahora, sólo teníamos la evidencia sonora de fragmentarios recuerdos nuestros y de nuestros amigos.

Señoras y señores, no nos lo habíamos inventado. Bienvenidos al Pasado:

Les presentamos Insomnio, que suena como una rara especie de pop-psicobilly con una guitarrita nerviosa y juguetona de Paco; Paz Interior, que parece querer imitar una de esas películas de miedo en blanco y negro que también te hacen reir y Chicago, que evidencia que de aquellas ya nos gustaba bastante la cerveza y con una sirena de policía que pone de manifiesto que cualquiera de las innumerables carencias que había, se suplía con imaginación y con sentido del humor. Tres canciones cantadas (¿cantadas?) por una especie de irascible y arisco Fabio MacNamara que hubiese nacido junto a las riberas del Miño y el Barbaña. Como broche de oro, Invasión Nuclear, esa grandiosa y algo desganada epopeya pesimista ecológico-postnuclear de Santi, con un solo de guitarra que jamás hemos olvidado ninguno de nosotros.

Seguiremos buscando pruebas, seguiremos informando. Mientras tanto, y para acabar, confesar que estas polvorientas "Doña Lupe sessions" nos han hecho derramar alguna que otra lágrima, y no sólo por la emoción.

Paco:

Oyendo aquella primera maqueta de Última Fila mi primer pensamiento fue que nuestro nivel de autoexigencia era más bien bajo, pero... ese año, grupos como Siniestro Total o Derribos Arias se estaban inflando a vender discos cuya interpretación y sonido eran más que precarias. Una segunda escucha a este saludo musical de cinco tipos de diecisiete años, con sus instrumentos prestados y sin un duro para comprarse un pedal de efectos, es que derrocha diversión, frescura, descaro y ganas de hacer algo diferente: mucho más de lo que encontraremos en los pulcros discos de bandas como.... ¿eh?, (Dis me dice que debo ser breve y que no tengo espacio para citarlas a todas).

Amadís, Dofo y Paco, agosto 2009

*AVISO IMPORTANTE: Para escuchar bien este reproductor

apaga el que está situado en la columna izquierda.

ÚLTIMA FILA: Teloneros de "Los Ilegales"


No puedo evitar, a veces,/volver la vista atrás./

A veces me sirve de freno,/casi siempre lo paso mal.

¿De qué me acuerdo del concierto de Última Fila con Los Ilegales? ¿Os acordáis vosotros de algo? ¿De verdad sois capaces de recordar algo coherente de 1983 o 1984?

Creo que ensayábamos (poco) en San Francisco, en un impresionante bajo en el que por el tamaño podría ensayar la mismísima sinfónica de San Francisco y creo que por aquellos días ya no enchufábamos todo en aquel ampli como hacíamos en Cambeo (uhmm… licor café junto a la chimenea...) de donde una vez llegamos a bajar andando hasta Ourense porque no había autobús los domingos. Poco antes y como un juego más empezó todo, por lo menos para mí. Y la culpa fue de la radio, y de amigos como Carlos de Peggy (que me dejaba discos y con el que recuerdo haber hablado por primera vez en mi vida, por ejemplo, de los Clash y de Madness y de tantos y tantos otros) o como Antonio y Leo, que hicieron que convirtiésemos aquel pasadizo oscuro que se llamaba Bar en nuestra segunda casa, en donde prácticamente cada semana Antonio proveía de las novedades discográficas que se editaban en aquellos años que fueron una auténtica explosión de bandas y sonidos. Aquellos maravillosos años de infección cuando la música viajaba como una extraña fiebre por nuestra sangre, apropiándose definitivamente de una buena parte de nuestros sueños hasta hoy y creo que para siempre jamás…


Cartel del concierto

Recuerdo comprar cigarrillos sueltos en el bar del instituto y escribir con Javier Risco a toda prisa en servilletas (como Nabokov, jaja) esos versos insuperables de aquella canción que tocábamos de perfil:  

la Esfinge observa serena/los insectos de la arena

aunque luego estropeáramos el resto seguramente porque se nos había ocurrido hacer cualquier otra cosa o teníamos clases con el Zopas o porque habíamos quedado con alguna novia para bailar (yo que nunca bailé en mi vida) en el 3A donde se pinchaba a Boney M pero también a Los Pistones y Aztec Camera.

Recuerdo los bocadillos del Eironciño y los del Valdeorras, oyendo a Pink Floyd en el Jukebox.

Creo que aquel día en Los Remedios pasamos toda la tarde en el pabellón (nunca volvimos a tener, que yo recuerde, un camerino que incluyera piscina de 25 metros y mesas de pingpong) con nuestro manager para la ocasión (se me fue el nombre…) persiguiéndonos por el escenario durante la prueba de sonido diciendo “Dofo, no juegues, quietos, no saltéis, que todo esto es muuy caro”

Recuerdo que había mucha gente ya para vernos a nosotros porque en aquellos años TODOS íbamos a TODOS los conciertos y en aquellos días Los Ilegales eran lo máximo.

Recuerdo que la gente conocía nuestras canciones, como aquel cover de Os Resentidos:

No hipermercado ou na tenda do lado/
unha alcohólica pregunta polo whisky/
¿dónde está o vodka, o anís, o pipermín?

Última Fila teloneando a Los Ilegales en el Pabellón dos Remedios

Recuerdo como si fuera hoy mi camiseta de los Lords of the New ChurchRecuerdo hablar con el gran Willy (el Paul Simonon asturiano) al acabar el concierto y decirme “de verdad, sonáis de puta madre”; recuerdo al gran Jorge sacando un impresionante fajo de billetes del bolsillo de su chupa.

No estoy seguro, pero al acabar seguramente nos fuimos al Bar.

La memoria es caprichosa y enigmática, pero recuerdo a Última Fila como algo que no tenía absolutamente ningún límite. Aunque bien pensado… ¿alguien tiene algún límite con 18 años?

Como dice César Aira, uno se da cuenta de que no tiene veinte años, de pronto advierte que ya no es joven… y mientras tanto el mundo cambió; mientras uno estaba pensando en otra cosa.

Javier Doforno, 2009

martes, 12 de enero de 2010

CONCIERTO ANTI OTAN (8 de marzo de 1986)


Última Fila en el concierto Anti OTAN

Ni Viernes y los Robinsones ni Última Fila se distinguían por sus letras "comprometidas". Sin embargo, la gran movilización por el no en el referéndum sobre la entrada de España en la OTAN, aquella tomadura de pelo de Felipe González y sus muchachos, consiguió movilizar a una gran cantidad de gente que se veía defraudada por los cambios de opinión del gobierno socialista. Quizá fue el gran momento del famoso desencanto, pero para nosotros también tiene una gran significación histórica. Aunque cada grupo tocó por su cuenta, al final de la actuación de Última Fila José Luis Labrador, en aquella época "Viernes", y Carlos Rego saltaron al escenario para entonar un "Twist & Shout" en el que los coros del estribillo se transformaban en un apropiado "Fuera de la OTAN". Es verdad que políticamente no sirvió de nada, pero para nosotros fue el principio de una relación que dura hasta hoy.

Labrador "Viernes" y Carlos Rego saltaron al escenario para entonar "Twist & Shout"

ÚLTIMA FILA: Antículo en Rock in´(1985)


La única vez que se supo de Última Fila más allá de la ciudad de Ourense, fue a través de esta entrevista en Rock In', publicación de corta vida radicada en Barcelona, como prácticamente todas las musicales. En aquellos años, aunque parezca increíble, tenían corresponsal en nuestra ciudad, nada menos que Luis Vázquez, periodista que desde Radiocadena Española, primero, y Radio Nacional, más tarde, siempre demostró su sabiduría y buen gusto a la hora de programar música. Cuanto aprendimos en su "Pacífico".

Poco después nacía en Barcelona un grupete llamado El último de la fila. ¿Coincidencia?

Portada y página interior de la revista ROCK IN´

Última Fila son una banda que surgió entre compañeros de colegio hartos de no poder ver en directo la música que les gustaba, por lo que decidieron hacérsela ellos mismos.

- ¿Cómo empezasteis?
- Hace apenas dos años en una habitación pequeña. A mi ampli de 30 watios conectábamos el bajo y la guitarra. Nuestra formación es de bajo, batería, voz y dos guitarras.
- ¿Qué tocábais?
- Bueno, cosas de los Clash y otras bandas que nos gustaban; pero enseguida comenzamos a componer nosotros mismos. Al principio nos salían temas muy primitivos pero poco a poco nos fuimos puliendo.
- ¿Es verdad que estáis en un proceso de reorganización de la banda?
- Sí. Resulta que a nosotros nos salían temas en una onda determinada, pero al mismo tiempo otros iban en distinta dirección. Se van a marchar los dos guitarristas y nos quedaremos en trío: bajo, batería y cantante con guitarra.
- ¿En qué dirección trabajaréis ahora?
- Nos gustan cosas como lo que hacen "Echo & The Bunnymen", "The Cure" o "The Lords Of The New Church".
- ¿Nos daréis cabida a nueva gente en la banda?
- Por el momento no hay nadie en proyecto, pero si encontramos un teclista o un guitarra que se identificase con la banda no habría ningún problema para ampliar el grupo.
- ¿El mejor recuerdo del grupo hasta ahora?
- Sin duda alguna el día que tocamos en el pabellón de deportes abriendo el concierto de "Ilegales", porque el público se enrolló muy bien, no nos trataron como teloneros, se volcaron hacia el grupo haciéndonoslo todo más fácil.
- ¿Qué vais a hacer de inmediato?
- Pues pulir los nuevos temas, trabajar el sonido, grabar una maqueta y dar un concierto para presentar a la nueva banda.

Ultima Fila, un grupo que realmente merece un poco de atención; quiere hacer cosas con personalidad propia y al menos, de momento, no van a engrosar las filas de los frustrados incompetentes.

ÚLTIMA FILA


La saga Burgas Beat empieza a principios de los 80. Tres de los actuales miembros del grupo, entonces apenas unos quinceañeros, sufren una transformación vital al oír el London Calling de The Clash, que les lleva a utilizar los conocimientos aprendidos en una rondalla (y hasta ese momento empleados en tocar versiones de Pink Floyd en las fiestas del Instituto del Puente), en montar un grupo casi after punk. En realidad son el primer grupo moderno de la ciudad. A pesar de sus resabios ramonianos, Los Suaves tenían sus raíces en las décadas de los 60 y 70, y Última Fila descubrían la música justo con los grupos del momento. Por desgracia no sobreviven grabaciones que los recuerden, pero para haceros una idea, podeis leer el artículo que en 1990 les dedicaba nuestro cantante Carlos Rego en el primer flexi de Cosecha Roja. Ah, y de paso comparar fotos y tratar de identificar los miembros comunes. Back in 1983...

* * *

Siempre pensé que me resultaría fácil escribir sobre "Última Fila" y llevo años dándole vueltas a un artículo como este, que al menos dejara constancia de la existencia de un grupo tan importante para mí. Sin embargo ahora me estoy dando cuenta de que no va a ser fácil explicar todo lo que significaron. ¿Cómo va a serlo si nunca salieron de Ourense y los que llegamos a enterarnos de verdad que existían no llegamos a medio centenar? Si ni siquiera sirvieron para que otros grupos, a parte de "Viernes y los Robinsones", se tomaran las cosas medianamente en serio, en una ciudad en la que hasta que ellos aparecieron como por arte de magia, no existía la más mínima tradición en el rock (si exceptuamos el heavy, que esto es otro rollo). Si ni siquiera, en fin, dejaron una mísera cinta en la que poder recordar cuanto disfruté en sus conciertos. Simplemente trataré, pues, de poner a trabajar mi memoria y contar mi visión del grupo, totalmente subjetiva, por supuesto.

OURENSE 1983: Lo recuerdo como si fuera ahora. Estaba oyendo el programa de radio que por entonces llevaba Marcos López, (ahora en Radio 4 haciendo "Aguas Atlánticas", la mejor radio musical de Galicia). De repente aparecieron en el unos chavales de entre quince y diecisiete años con una cinta inaudible de su primer concierto y diciendo que le encantaban los Clash. Había que comprobarlo.

Última Fila, actuación en la sala "Vanessa"

Poco después me entero de que tocan en "Vanessa", la discoteca más garrula de la ciudad, en una fiesta de su instituto. El día del concierto salí lanzado de clase para llegar con tiempo de sobra, y aquello fue mucho más de lo que yo me esperaba. Fue el primer concierto de rock de mi vida y también el más importante. Tenía en frente, a un metro de distancia, a unos chavales de mi edad o menos, tocando unas canciones que al marcharme para casa ya tarareaba. Había versiones de los Clash, Derribos Arias y hasta de los primeros y desquiciados Resentidos, antes incluso de que estos tuvieran disco, pero lo que de verdad me atrapó fueron sus propias canciones: "Insomnio", "Paz interior", "Egipto", "Ven", "Chicago", "Invasión nuclear", "Oda al Botafumeiro". Temas sencillos pero no simples, sorprendentemente recios y bien tocados para un grupo tan joven y con melodías que enganchaban a la primera. Desde aquel día me convertí en adicto a los conciertos de Última Fila y creo que excepto uno o dos no se me escapó ninguno. Desde los que se celebraban en locales pequeños o de capacidad media, tipo "Vanessa", hasta los que eran al aire libre o el que se celebró en el Pabellón de Deportes de Orense teloneando a Los Ilegales, cuando éstos acababan de sacar su primer LP, y que quizá fue el punto álgido del grupo. Calculo que serían unos ocho o quizá diez los que ví y que surgían de la nada. Aparecían un día de repente y durante dos o tres meses no volvían a dar señales de vida. Creo que nunca fueron demasiado propensos al ensayo, y que pasados los primeros meses de euforia sólo se juntaban una semana antes de cada concierto, lo que no impedía que sonaran de maravilla, o al menos así me lo parecía a mí.

Última Fila, actuación en el Pabellón de Deportes de Ourense

No eran demasiado espectaculares en escena, pero "Dofo", cantante y compositor de la mayoría de las canciones, tenía un magnetismo especial que te obligaba a estar pendiente de él a pesar de que no se moviera demasiado, un carisma medio paranoico que concordaba muy bien con el ambiente tenso de la mayoría de sus temas. Tensión, esa es una buena palabra para definirlos e introducir unas líneas sobre...

LA MÚSICA: Me imagino que el que esté leyendo esto se estará preguntando "Pero ¿a qué demonios sonaba Última Fila?. Básicamente, y por llamarlo de alguna manera, era "pop-punk". Pop por las melodías y estribillos reconocibles al instante y punk o incluso after-punk por las guitarras duras e intensas. En alguna entrevista dijeron que querían sonar como los Lords of the New Church o los Cure. Yo me inclinaría por una combinación que incluyera a los Clash, Echo and the Bunnymen y Joy Division, acentuándose en unos u otros según las canciones fueran más rápidas y vitales o más lentas y oscuras.

Última Fila: Javier "Dofo", Javier Risco, Santi, Antonio "Amadís" y Paco

Las letras estaban a la altura de las circunstancias y podían ir desde odas al suicidio ("Paz interior", "Ven") hasta "ácidos comentarios sobre el mundo que nos rodea" ("A mi también me duele" que aparece en la primera maqueta de Cosecha Roja), pasando por historietas varias ("Chicago", "El duelo" o "Egipto" con un estribillo que compensaba los ripios del resto de la canción). No era música colorista y desenfadada pero tenía nervio e intensidad, y este tipo de belleza oscura que tanto abunda entre los "malditos" (tenía que salir la palabra) del rock. Afortunadamente tenían el suficiente sentido del humor como para no tomarse demasiado en serio y no caer en posturas forzadas, todo resultaba mucho más natural que las oscuridades de otros grupos de la época.

Quizá los que alguna vez los vieron y escucharon e incluso los mismos componentes de la banda piensen que no fue para tanto, que simplemente eran unos mocosos con muchas horas de "London Calling" encima. Quizá la memoria me traicione y haya borrado todos sus defectos inconscientemente. Sin embargo, para mí fueron una espoleta que me puso en acción, más efectiva que Ramones, Clash o cualquiera de aquellos grupos que parecían decirte "tu también puedes hacerlo". Simplemente por que los tenía al alcance de la mano, vivían en la misma ciudad que yo lo hacía. Ahora, después de todos estos años, por fin puedo pagar esta deuda pendiente y aunque no sirva para nada me siento mucho mejor tras haber escrito estos folios.

Carlos Rego, Ourense 1990